Una señal continua o analógica es una que posee valores en cada instante de tiempo. En contraste, una señal discreta o digital sólo posee valores en ciertos instantes de tiempo, distanciados a intervalos regulares. Una señal discreta no está definida para valores intermedios de tiempo. Esto se visualiza claramente en la figura
Una señal continua es convertida en una señal digital mediante un proceso denominado digitalización , el cual a su vez es un proceso que depende de dos operaciones: muestreo (sampling en inglés), que corresponde a tomar muestras de la señal en el tiempo y cuantización, que consiste en aproximar valores continuos de la amplitud a un grupo de valores manejables en el computador. Este proceso se visualiza en la figura 4.2. Una señal continua (a) es primero muestreada en el tiempo para producir una versión de tiempo discreto (b). Luego, su amplitud es cuantizada, lo que implica aproximar su amplitud a un conjunto discreto de valores, proceso que se muestra en (c). Bajo ciertas condiciones, es posible reconstruir desde (c) la señal original, la que se muestra en (d).
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